Dibuja la entrada y las salidas
Escribe el importe que realmente recibes al inicio. Después anota cada pago, su fecha y cualquier gasto obligatorio. La diferencia entre todo lo que pagas y lo recibido es el coste en euros de ese conjunto de flujos.
Un ejemplo con comisión retenida
Si el capital nominal es 500 € y retienen 20 €, recibes 480 €. Si a los 30 días debes devolver 510 €, el coste es 30 €. Comparar solo el interés de 10 € dejaría fuera la comisión.
No cuentes dos veces el mismo gasto
Una comisión retenida ya reduce lo que recibes. No la añadas también a la devolución si el contrato no la cobra de nuevo. En el simulador, la opción «Retenida al inicio» cambia dónde aparece ese gasto.
Tu comprobación final
- ¿He incluido seguros o servicios obligatorios?
- ¿He distinguido gastos opcionales?
- ¿La suma coincide con el total adeudado de la documentación?
- ¿Las fechas y la frecuencia de pago son correctas?
El alcance de la cuenta
La cuenta inicial no predice impagos, penalizaciones o prórrogas futuras. Esos supuestos deben consultarse por separado en las condiciones; no los trates como inevitables ni como gratuitos.